En resumen
Un implante dental bien cuidado puede durar muchos años, incluso décadas. El implante —el tornillo que se integra al hueso— tiende a ser la parte más duradera; la corona de arriba es la que puede desgastarse y reemplazarse con el tiempo. Cuánto dura depende de tu higiene, de los controles y de la salud de tus encías y tu hueso.
Un implante tiene dos partes, y no duran igual
El implante (la raíz)
Es un pequeño tornillo, casi siempre de titanio, que se coloca en el hueso y hace de raíz nueva. Con los meses, el hueso se integra a su alrededor y lo deja firme. Es la parte que menos se toca con el tiempo: bien cuidada, suele acompañarte por muchísimos años.
La corona (lo de arriba)
Es el diente visible que se atornilla o se cementa sobre el implante. Como está expuesta a la mordida y al uso diario, es la parte que más se desgasta y la que, llegado el caso, se puede recambiar sin tocar el implante de abajo. Que se cambie la corona no significa que el implante haya fallado.
¿De qué depende que dure?
No hay un número fijo de años que sirva para todos, porque la duración depende más de vos y de tu boca que del implante en sí. La buena noticia es que casi todos los factores que influyen se pueden cuidar.
La higiene diaria es el primero: un implante no se caría, pero las encías y el hueso que lo sostienen sí se pueden inflamar si se acumula placa. El control periódico con tu odontólogo es el segundo: permite detectar a tiempo cualquier señal en la encía o en el hueso, antes de que se convierta en un problema.
Después pesan la salud de tus encías y de tu hueso, si fumás, y hábitos como apretar o rechinar los dientes, que le exigen de más a la corona. Nada de esto se evalúa por internet: en Zuro, un profesional matriculado revisa tu caso con diagnóstico por imágenes en la misma clínica y te dice de qué depende, en concreto, la duración en tu boca.
Mitos frecuentes sobre la duración
"El implante es para toda la vida y no hay que hacerle nada." Es la parte más duradera, sí, pero no se cuida solo. Sin higiene y sin controles, lo que sostiene al implante —la encía y el hueso— se puede resentir. Que dure mucho depende del mantenimiento.
"Si un día hay que cambiar algo, se perdió todo." Falso. Lo que más se recambia con el tiempo es la corona de arriba, y eso se hace sin tocar el tornillo que está integrado al hueso. Recambiar la corona es mantenimiento, no empezar de cero.
"Como es artificial, dura menos que un diente natural." No es tan simple. Un implante no se caría como un diente, pero necesita el mismo cuidado de las encías. Bien mantenido, es una solución pensada para el largo plazo. Cuánto dura en tu caso lo estima el profesional según tu salud bucal.
Cómo cuidarlo para que dure
- Cepillado y limpieza diaria, incluido el uso de hilo o cepillos interdentales alrededor del implante, como te lo indique el profesional.
- Controles periódicos en la clínica, para revisar la encía y el hueso y hacer la limpieza profesional cuando corresponda.
- Cuidá tus encías. La salud de la encía y del hueso que rodean al implante es lo que más influye en que dure.
- Avisá si notás algo raro: encía inflamada o que sangra, el implante o la corona que se sienten flojos, o molestia al morder. No lo dejes pasar.
- Si apretás o rechinás los dientes, contale a tu odontólogo: puede sugerir una placa para proteger la corona del desgaste.
- Ante cualquier duda o molestia, contactá al profesional que te atendió antes de que un detalle chico se haga grande.
Preguntas frecuentes
Dudas comunes antes de decidir
¿Cuánto dura un implante dental?
¿Hay que cambiar el implante cada cierto tiempo?
¿Qué es lo que más influye en que dure?
¿El implante se puede aflojar o caer?
¿Un implante dura menos que un diente natural?
¿Duele el proceso de colocar un implante?
¿Estás pensando en un implante? Contanos tu caso
Un profesional matriculado evalúa tu boca con diagnóstico por imágenes en la misma clínica y te explica, sin vueltas, qué esperar en tu caso.
Aviso. El contenido de este blog es informativo y de divulgación general. No constituye una indicación, diagnóstico ni tratamiento clínico, ni reemplaza la consulta con un profesional. Cada caso es distinto: ante cualquier síntoma, duda o decisión sobre tu salud bucal, consultá siempre a tu odontólogo/a de confianza o a un profesional matriculado. Zuro Dental no se responsabiliza por el uso que se haga de esta información.
